Doy consejos y comparto el código de ética de la Escuela Espiritual. En lugar de dar solo una lista de reglas, prefiero animar a cada persona a parar, meditar y conectar con su propósito y con cómo quiere trabajar.
La idea es que, con el tiempo y la experiencia, cada uno cree su propio código de ética desde dentro.
Al final, cuando se hace daño a otros, también nos afecta a nosotros en cualquier ámbito de la vida.
Por eso es importante aprender a escuchar esa voz interna que avisa cuando algo no está bien, cuando puede hacer daño o cuando no viene desde un buen lugar.
Soy Gaynor, de la Escuela Espiritual, y estoy aquí para guiar hacia la maestría en el Tarot, la mediumnidad y la magia. Pero para mí, la verdadera maestría no viene de seguir reglas rígidas sobre lo que “se debería” o “no se debería” hacer.
Viene de algo mucho más profundo: de desarrollar el propio criterio, una brújula moral sólida y un verdadero sentido de responsabilidad.
No estoy aquí para ser la conciencia de nadie.
Estoy aquí para acompañar en el desarrollo de una propia.
Estas herramientas se enseñan de forma profesional, ética y práctica - con los pies en la tierra y el corazón abierto - para que el trabajo con lo invisible tenga un impacto real y positivo en la vida de otras personas.
La privacidad como pilar fundamental
La privacidad es fundamental en este trabajo.
La relación entre el practicante y la persona que consulta es sagrada. Por eso, todo lo que ocurre dentro de una lectura o sesión es completamente confidencial.
Lo que se comparte en ese espacio, se queda en ese espacio.
Respetar la intimidad de quienes confían en este trabajo es una base esencial de esta práctica.
El Tarot es una herramienta profunda de guía, pero también conlleva una gran responsabilidad.
Existen códigos de ética estructurados - como los que puedes encontrar en eticaytarot.com - que son perfectos para quienes buscan reglas claras y definidas.
En esta escuela, de doy consejos pero el enfoque se trata de desarrollar un criterio propio desde dentro.
Los límites de la especialización
A lo largo de los años de experiencia, se ha aprendido que hay áreas que requieren manos especialistas.
El Tarot no está para diagnosticar problemas médicos o de salud mental, ni para ofrecer consejos médicos. Parte de la ética es saber cuándo dejar las cartas a un lado y derivar a un profesional cualificado.
Parte de la integridad en este trabajo es reconocer cuándo algo no está claro o no corresponde ser leído.
El Peso de las Palabras: Como profesional del Tarot, debes ser plenamente consciente de cómo comunicas la información. Los mensajes deben entregarse con honestidad y sin juicios, teniendo siempre como prioridad el bienestar del consultante.
Evitar la Dependencia
El Tarot no está para crear dependencia.
El objetivo de una lectura es aportar claridad, no hacer que alguien sienta que necesita volver constantemente para poder tomar decisiones. Ni es para quitarle a nadie su capacidad de decidir o su Libre Albedrío.
El Destino no está Escrito en Piedra
El Tarot no muestra un destino fijo ni algo que no pueda cambiarse.
Las cartas reflejan energías y tendencias en un momento determinado, pero no deciden lo que va a suceder.
El destino no está escrito en piedra. Está en constante movimiento y responde a las decisiones que se toman.
Una lectura no define el futuro - las decisiones que se toman después son las que marcan el camino.
Tu Compromiso como tarotista: Como tarotista, entiendes que existe una gran responsabilidad en la forma en que entregas una lectura. Siempre se debe trabajar desde una vibración elevada y con el corazón abierto, con el único propósito de ayudar y guiar a tu consultante hacia su mayor bien.
La mediumnidad es una comunicación entre mundos. Dado que los espíritus trabajan de formas misteriosas, creemos que no existe una única forma "correcta" de trabajar la mediumnidad. Las reglas suelen tener excepciones que solo se comprenden a través de la experiencia. Por eso, más que una lista de normas, ofrezco puntos de reflexión y guías basadas en la experiencia.
Respeto por los espíritus
El trabajo mediúmnico requiere un respeto profundo por el equipo espiritual, los espíritus y el propio proceso de comunicación. Esto implica paciencia, estudio y un compromiso real con la verdad de la conexión.
El paisaje del duelo
Un médium comprende la vulnerabilidad de quienes buscan consuelo. Muchas personas llegan en momentos delicados, y cada sesión debe sostenerse desde la conciencia, la sensibilidad y la compasión.
Fomentar la autonomía
La mediumnidad aporta paz, no crea dependencia.
El enfoque debe ayudar a las personas a sostenerse por sí mismas, sin necesidad constante de sesiones.
Un Espacio de Paz y Seguridad: Una sesión de mediumnidad nunca debe generar miedo. Infundir miedo va en contra de los valores fundamentales de esta escuela. El propósito es comunicar con amor, no generar temor.
Honor y Respeto: La mediumnidad es un arte que debe ser honrado. Tanto los espíritus como los consultantes vivos deben ser tratados con respeto y dignidad.
El Enfoque en la Conexión: La mediumnidad no se trata del médium ni de su ego; Se trata de sostener una conexión clara y trabajar desde el servicio entre ambos mundos.
Este trabajo no trata de demostrar habilidades, sino de sostener un servicio real.
La Honestidad en la Conexión
La mediumnidad no consiste en inventar información, ni en dar datos falsos, ni en “leer” a la persona.
Se basa en una conexión real y honesta con los espíritus.
En esta escuela, se enseña a trabajar la mediumnidad con claridad, estructura y valores. No se rellena el silencio con información inventada ni se lanzan datos al azar para ver si encajan.
La conexión se sostiene desde la verdad, no desde la necesidad de acertar.
En la práctica de la magia, la vibración personal es el ingrediente más potente. La verdadera magia nace de la alineación interna. Eso también implica responsabilidad sobre el propio estado energético. Cómo se está importa tanto como lo que se hace.
La Intención como Base
Se trabaja desde un lugar de coherencia, equilibrio y claridad en la intención.
La Ley de Responsabilidad: La magia no es una forma de escapar de la realidad, sino de transformarla para crear una vida mejor y más alineada con nuestro propósito superior.
Soberanía y Respeto: Nuestra ética mágica se centra en la creencia de que nunca debemos usar nuestro arte para infringir el libre albedrío de los demás ni para causar daño. La magia existe para potenciar nuestra propia evolución espiritual y el bienestar del colectivo.
Leyes Espirituales y Karma: Se trabaja con respeto hacia las Leyes Espirituales, como la Ley del Karma. Trabajamos bajo la premisa de no dañar a nadie, siendo plenamente conscientes de que aquello que enviamos al mundo regresará a nosotros. La responsabilidad sobre nuestra energía es la base de nuestro poder.
La ética no es un conjunto de reglas. Es una forma de estar en el mundo.
No se limita a una sesión. Se refleja en cómo se comunica, cómo se actúa y cómo se sostiene este camino en el día a día.
Es esa voz interna que no pregunta “¿puedo hacer esto?”, sino “¿es esto lo correcto?”
Como trabajadores espirituales siempre tendremos diferentes creencias, opiniones e interpretaciones de los sucesos espirituales. Debemos respetar esa diversidad. La clave está en sostener el respeto, incluso en la diferencia, y mantenerse en un espacio de conciencia, coherencia y responsabilidad dentro de la comunidad.
La ética no se aprende de memoria. Se demuestra en cómo se trabaja.
Sigo el código de ética de la escuela espiritual de Gaynor Carrillo, trabajando desde el corazón y con una conexión real con los espíritus. Cada cliente es importante para mí y siempre trabajo con amor y respeto.
Me comprometo a trabajar desde una vibración elevada, en el amor y la luz.
Soy consciente de que mi energía impacta a cada persona con la que trabajo y, por ello, mantengo un alto nivel de integridad.
Escucho mi alma y mi conexión con mi equipo espiritual como base de este trabajo, guiándome siempre con criterio, honestidad y responsabilidad en cada sesión.
Mi labor está al servicio de la evolución del alma, asegurando que cada lectura, conexión y práctica se realice con una intención clara y desde el corazón abierto.
No solo practico estas artes espirituales; las honro, las respeto y las trato con la seriedad que merecen.
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Nota de responsabilidad
Ni la Escuela Espiritual ni Gaynor Carrillo se hacen responsables de las acciones individuales de los practicantes. Cada persona es responsable de su propio trabajo, de su brújula moral y de cómo aplica estos conocimientos.
© Código de Ética 2019 - Escuela Espiritual de Gaynor Carrillo